Es pertinente que hoy haga un paréntesis en la pretensión de escribir el primer capítulo ofrecido en la entrega anterior; la disputa pública entre algunos "actores" de la oposición, sobre el derecho de encabezar la listas y la renuncia de Yon Goicoechea a su puesto al Parlatino, hacen necesaria una opinión de nuestra parte.
Me parece que unos y otros tienen razón en sus planteamientos desde su óptica personal, lo malo es que anteponen dicha "óptica" a los intereses colectivos, los cuales no son otros que amalgamar esfuerzos, intenciones y los sueños de millones de venezolanos que desean un cambio en la Asamblea Nacional.
Definitivamente, no tenemos los venezolanos ni un gobierno ni una oposición que merezcan nuestra confianza absoluta, pero en el caso que nos ocupa -la oposición-, sus dirigentes, que a nuestro modo de ver, tienen secuestrada la voluntad de quienes le apoyan, no representan el sentir de un pueblo que está esperando UNIDAD. No se puede pretender tapar el sol con un dedo; el aporte que los Estudiantes -así con mayúsculas- hicieron (y hacen) al oxigenar los métodos de protesta que ya estaban mas que desgastadas -las marchas- donde ya la gente estaba cansada de ser utilizada para caminar largos kilómetros y llegar a un punto de concentración, donde se subían tres o cuatro personajes a repetir los mismos discursos desgastados de sacar a Chavez, de acabar con la corrupción, la inseguridad, sin un plan articulado sobre el próximo paso a seguir, fué decepcionando a ese colectivo ávido de ver o escuchar algún argumento o línea de acción diferente. Fueron los estudiantes, quienes oxigenaron la lucha política y los artífices de la victoria que se alcanzó en las votaciones para la Reforma Constitucional, pero qué?...Ahora salieron una cantidad de cadáveres insepultos de la oposición, quienes aprovechando sus "relaciones e influencias", ocuparon puestos en las listas y nominales para la Asamblea Nacional, que le correspondían por méritos propios a jóvenes como Goicoechea, Ricardo Sanchez, que sin entrar a evaluar su experiencia previa (la cual todos sabemos que no es ni nunca ha sido imperativa para obtener una curul), eran postulaciones ganadas para ellos por su esfuerzo en recuperar el ánimo y la esperanza de la gente.
Los nombres de esos cadáveres todos los conocen en sus regiones, pero lo que es imperdonable es que no haya nadie que levante su voz y diga esas verdades aunque sean duras en los medios de comunicación. Si no se hace una depuración de esa desgastada "dirigencia", les garantizo que tendremos a Chavez hasta que le provoque.
Esa "dirigencia oportunista" a la que nos referimos, no tiene idea del momento histórico que vive el sistema republicano del país; no son capaces de hacerse a un lado por decencia y por verguenza, y permitir que los verdaderos relevos tomen dichos espacios para construir el país que todos nos merecemos.
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